El papel del Editor Musical

Hay varias figuras profesionales que rodean al autor-artista-intérprete que generalmente no son tan conocidas como se supone, aunque sin duda la más desconocida es la del editor musical.

En concreto podríamos hablar de:

– Mánager: La mejor conocida. Su función es la de representar los intereses del artista. Buscar actuaciones, negociar los contratos, “cachés”, condiciones de equipamiento, viajes, hoteles…

– Productor discográfico o, como mejor se le conoce, Discográfica: También trabaja con el artista y se encarga de producir, promocionar y distribuir sus interpretaciones en soporte discográfico, tanto en formato digital como físico.

Pero ¿quién se encarga del autor?, ¿quién maneja, promociona, gestiona, distribuye, protege y explota comercialmente una obra musical? …. el Editor.

Cuando un Autor escribe o compone una obra o canción, sabe que comienza un trabajo cuya finalidad será conseguir que esa propiedad intelectual reporte un beneficio material o inmaterial a su dueño, nunca lo contrario.

El Autor sólo desea que su obra no se vea dañada, modificada, utilizada sin su autorización o, lo que es peor, robada, y con lo que sueña es con que esa obra pueda proporcionarle una rentabilidad económica y satisfacciones personales que compensen los esfuerzos realizados en su creación.

Para todo ello su mejor socio es, sin duda, el Editor.

Por supuesto que cualquiera de las tareas de manager, productor discográfico o editor las podría realizar directamente el autor, pero para ello necesitaría dedicar unos recursos, conocimientos y esfuerzos que disminuirían su labor creativa.